jueves, 25 de junio de 2015

¿Hay alguien ahí?

Ñiaaa hoy os dejo una entrada rápida y sin fotos para que sepáis que estoy bien.

Efectivamente, nos hemos mudado de forma segura y yo ya la he liado.

Esta tarde, ELLA vivió una situación de lo más embarazosa... Resulta que tenemos una terraza-patio gigante y por ella se me ocurrió visitar la del vecino. Y una vez allí, le dejé un regalito.

Cuando ELLA se dio cuenta, tuvo que saltar la valla intentando no ser vista por nadie (en concreto por el propietario de la casa allanada) mientras recogía mis excrementos y volvía a sus condominios.

¡Vaya bronca me echó! Encima de que no le mancho nada...

Dicen ELLOS que cuando terminen de poner bonita la terraza me van a dejar colgaros unas fotos. De momento, podría ilustrar esta entrada con un cacho pan que nos tiró algún vecino o con las uñas que otro se cortó y nos lanzó ayer, pero como ELLA lo recogió ipso facto entre blasfemias, va a ser imposible.

En resumen, que estamos muy felices y contentos y encima hay más perros en el edificio. Suricatos creo que ninguno, pero como no conocemos aún a mucha gente, ya os lo confirmaré más adelante.

De momento, ya me he meado en la cueva de los gatos y ellos en mi manta. ¡Esto es la guerra!

Ñiaaaaa

PS: Recuerdos de mis dueños.

PS2: Ya han llegado parte de los detalles de la boda de ESTOS. Estoy planeando como destrozarlos para que culpen a la gata o a Mapo.

PS3: ¡Tenemos una planta de lavanda!

jueves, 11 de junio de 2015

Faruk

Fue el día 27 de mayo cuando ÉL se encontró con un cachorro de felino simplón miagando dentro de un coche.

 

La captura no fue fácil, pero gracias a Doña Leo -señora que alimenta una colonia de la zona- pudo engañarlo con comida y cazarlo. Por ella se enteró de que el minúsculo gatuno pertenecía a esa colonia y era hijo de un gato llamado Jaime, con quien al parecer guarda asombroso parecido.

Tenía tanta mierda que ELLOS creían que era gris y naranja por partes... hasta que lo bañaron. ¿Y qué resultó? Un gato corriente naranja, de los de toda la vida, aunque ÉL lucha por encontrarle algún parecido con Ferny para tener al fin un angora turco.


¿Y qué pasaba? ¡Qué se iban de vacaciones! Así que el gato se quedó con nosotros, al cuidado del chico que nos atiende cada vez que ESTOS se van a alguna parte. Cuando volvieron, ya era el dueño de la casa.


Si la seguís a ELLA y, por ende, a Perfidita, sabréis que ésta última está obsesionada con El Príncipe y, muy especialmente, con Faruk. Cuando nació el niño, Perfidita trató de convencerla para que le pusiera ese nombre, pero no lo consiguió, así que para no escucharla más, bautizaron así al gato.


Enseguida lo llevaron al veterinario y le hicieron un completo, y es que hay que ver, ¡aquí cualquier recién llegado tiene más privilegios que yo!


En resumidas cuentas, están encantados con él y ya lo quieren más que a Atunsito. Claro que el susodicho por lo menos no se mea en cuanto te descuidas y ya utiliza la arena que es una maravilla. Incluso he escuchado que será el único que no vivirá en el patio tras la mudanza.

¡Qué vergüenza! Lleva quince días con nosotros y ya es el favorito.


Faruk es un gatito juguetón, con gran afición a atacar por sorpresa y a dormir sobre ELLOS. Les tiene robado el corazón, pero a mí no me engaña y por eso lo persigo y me lo llevo por ahí cogido del cuello. Claro que él tampoco se queda corto y me somete a crueles ataques sin cesar.


Por cierto, es cosecha de abril.

Y razón tiene el dicho, porque otros vendrán que de tu casa te echarán.

Ñiaaaaaaa

sábado, 6 de junio de 2015

De patio a patio y tiro porque me mudo

Ñiaaa hay un dicho que ladra: "Ten cuidado con lo que deseas porque puede que se cumpla" y el que lo patentó era sabio y de los buenos.

Hace poco, cuando me soltaban al tejadillo mal llamándolo patio, yo protestaba porque quería un patio de verdad...


...Y el otro día, escuché una inquietante conversación en la que ELLOS comentaban que íbamos a tener un patio. Hasta ahí todo correcto, peeerooo...

-Les ponemos una caseta grande y el p*** suricato sólo va a entrar en casa para cruzarla y salir a la calle.
-Y si un día no nos da tiempo a sacarlo, que cague en el patio y recogemos la mierda.
-Es la suerte de tener manguera, echamos lejía y baldeamos.
-¿Pero va a estar allí todo el día?
-¡Puedes jurarlo! Bueno, si un día de invierno la tormenta es atroz y caen rayos, igual hago una excepción y lo dejo estar en una manta en el suelo del salón bajo vigilancia, pero que no se acostumbre. ¡Ya quisieran muchos perros un patio como ese!

Ñiaaa, ¡me van a expulsar! Se acabó hacer mis necesidades encima de las camas cada vez que se descuidan. Ya no podré venir de la calle y dejarles un charquito en el suelo. Y lo que es peor, ¡no volverán a levantarse a media noche enterrando el pie en un mojón!

Lo bueno es que mal de muchos, consuelo de tontos. Mapo y Atunsito correrán la misma suerte, porque la caseta-mansión que nos van a poner tiene sitio para toda la familia. Que al menos son considerados, todo hay que decirlo, y además quieren dejar eso como la cubierta de vacaciones en el mar, porque he escuchado algo de "mesa con sillas", "barbacoa", "tumbonas" y "toldo". También van a poner una piscina de bebés que los tíos de la criatura le habían regalado para el pueblo, pero más les vale tenerla recogida cuando no la usen porque se la pincho, ¡que se la pincho!

Os juro que no los soporto desde que han decidido "subir de categoría", como dice ÉL. Cuentan con una prepotencia del copón que como no vive apenas nadie en el edificio les dieron a elegir vivienda y que van a hacer esto y lo otro, que me dan ganas de atacarlos mientras duermen y que se gasten mejor sus míseros ahorros -que dudo que tengan, la verdad- en una buena cirugía que en esto.

¡Prefiero mi tejadillo! Salgo un rato, persigo gatos conocidos, me vuelvo y evacuo en suelo seguro. ¡Nada de nuevas aventuras! Con lo poco que me gustan a mí las mudanzas... ¡Y de ese patio con muros altísimos no nos podemos escapar! ¡Ni siquiera la gata!

Ñiaaa, a ver qué se me ocurre para boicotear tanta felicidad... ¡se admiten sugerencias!

domingo, 24 de mayo de 2015

Reflexionando

Ñiaaa, ¡qué dura es la jornada de reflexión cuando cae en sábado!

Como ya sé a quien votar desde que Don Cascos me hizo la pelota, decidí reflexionar sobre otras cosas tomando el café con mi amigo y vecino, Pepe el de la Pipa.


Nuestro principal tema de conversación no fue otro que LOS PATOS.

Después de descubrir a los causantes del ataque que os contaba el otro día, se resolvió expulsarlos del parque. Sí, fueron los perros que siempre aparecían sueltos y en pandilla. A mí esa raza no me gusta, si te descuidas te cazan y son un poco raros. ¡Dónde estemos los suricatos que se quiten ellos!

Ya sin amenazas pulgosas, decidimos ir a disfrutar de esos pequeños demonios con alas.


ELLA se declara enamorada de este trío de patitos y va todos los días a verlos. Siempre le dice al niño que son suyos, ¡verás cuando se los quiera traer a casa! Aquí no entra otro bicho más porque se lo mato como me llamo Timón.


La mamá pata ha empezado a pasar de nosotros. Cuando ELLA se acerca para sacarles fotos a sus cachorros con pico, ni se inmuta. Eso sí, yo ni me acerco, que he aprendido la lección y además paso de que me pongan una multa después de la que lió la manada de chuchos salvajes matagansos.


Juro que intenté sacar la foto sin sombras, pero los árboles corrían más que yo.

¡Y alguna que otra ave de corral, también! Así que le dejo la cámara a ella y que gane el mejor.


Tratando de demostrar mis dotes fotográficas estaba, cuando apareció en escena el padre de las criaturas, y del susto me dio semejante bajada de potasio que hasta ahora me dura.


Tal que así es, que he tenido que comerme un plátano y parece que me estoy recuperando.

Ñiaaaaa

miércoles, 20 de mayo de 2015

¡Aclaración!

Ñiaaa, hoy vengo a hablar de algo importante.

En anteriores posts habéis visto mis aventuras con los patos en el parque, donde queda claro que yo voy atado, que no me acerco y que más bien son ellos los que vienen a por mí, ¡sobre todo la oca loca!

Esta mañana, encontrábame en una terraza tomando un café para suricatos, en compañía de ELLOS, del niño y de la abuela de la criatura. Como soy un gran intelectual, cogí el periódico con el fin de ver si me había tocado el cupón y entonces leí una noticia atroz: EN EL PARQUE DE LOS PATOS SE ESTÁN SUCEDIENDO AGRESIONES CONTRA LOS SUSODICHOS.

El día de cierta celebración callejera, unos jóvenes borrachos no tuvieron mejor idea que agarrar del cuello a unos gansos y golpearles. Uno quedó malherido y la policía, que se lo encontró agonizante, no tuvo la amabilidad -según las fuentes- de socorrerlo o ultimarlo para que no sufriera.

Pero eso no es todo. Ciertos perros sueltos se dedican a atacar a los patos. ELLA se ha quejado mil veces en su blog de estos dueños a los que no les sale de la cueva de los ratones llevar a sus canes con correa.

El otro día, tuve que repeler una agresión homosexual en dicho parque por culpa de un pincher que me quiso profanar el orificio. Ayer, cuatro perros sueltos se me quisieron tirar. Y el verano pasado tres de estos bichejos se me tiraron al cuello a morderme, motivo por el cual ahora luzco un collar de pinchos.

En el parque, a cualquier hora, se ven perros sueltos y no precisamente pocos. Tampoco es la primera vez que un chucho de cierta raza ahora subida a los altares embiste y se lleva por delante a una persona: gente que hace footing, niños... Concretamente, hace unos meses, uno de estos perros tiró a una niña de tres años y esta se rompió el fémur.

Que sí, que los perros nos merecemos espacios verdes para correr, pero no podemos ser soltados en tropel en parques llenos de gente, donde además hay un estanque con patos, ocas y cisnes que están siendo mordidos y magullados.

Si una persona tiene perros es porque le gustan los animales y las aves de corral están dentro de esta clasificación.

Por lo cual, reivindico el respeto hacia estos plumíferos que no se merecen sufrir las consecuencias del comportamiento de dueños irresponsables.

¡Ni mi trasero tampoco!

Ñiaaaaaaa

martes, 19 de mayo de 2015

¡Ya sé a quien votar!

Esta mañana, para no variar, los que viven conmigo se fueron a tomar el café con el primo de ÉL y su mujer, gran amiga de ELLA. Por desgracia tienen niños de la misma edad, que no quiero ni pensar en cuando aprendan a tirar de las orejas...

En fin, que me voy por los cerros de Úbeda, pueblo de Joaquín Sabina y provincia de Jaén. A lo que iba, ¡hasta las dos de la tarde no llegaron a casa!

Venían tan arrepentidos que se sintieron culpables y nos sacaron a Mapo y a mí...

...Y cual sería nuestra sorpresa, cuando a pocos pasos de nuestro portal nos cruzamos con este señor:


ÉL, que lo conoce desde tiempos lejanos, se paró con el susodicho, que le preguntó porqué iba Mapo con bozal. Esa historia da para un post, pero mi dueño se la resumió a Don Cascos, quien se mostró muy empático y amante de los animales.

Me ha conquistado, ¡ñiaaaa! Creo que voy a dejar el comunismo y votar a Foro. O compatibilizarlo, aún no lo sé.

En otro orden de cosas, por la tarde volví al parque, volviendo a coincidir con esa pandilla de aves de corral que tanto le gusta ver a ELLA.


¿Ha quedado claro que soy un suricato, o todavía tenéis dudas?

Lo peor fue que, a la salida del parque, un pincher enano y suelto se me subió encima con el fin de profanar mi ass. ELLA me cogió en brazos y siguió de largo, lanzándole una mirada de absoluto desprecio a la dueña del can.

Ñiaaaaaaaa

domingo, 17 de mayo de 2015

El tejadillo

Para los que me seguís en Facebook, no es ningún secreto lo que ocurre en el tejadillo, actualmente rebautizado como "el patio de Timón".

Como sé que muevo masas y no tengo duda de que algún recién llegado se habrá viciado a mi vida y me lee en las sombras, voy a comenzar esta historia por el principio de los tiempos.


Vivo en un edificio antiguo, sito en una calle peatonal del centro de la ciudad. La distribución de la finca es la siguiente:

Bajo: La tienda.

Primero: Nosotros.

Segundo: Mario, el vecino.

Ático: El trastero, donde sube Atunsito cuando se escapa.

El edificio constaba de un patio, donde los de la tienda de abajo construyeron un almacén. Este, como es natural, tiene techo: EL TEJADILLO.


Sobre él solemos encontrarnos con la colonia controlada, formada por cuatro gatos castrados que responden a los nombres paganos de Don Gato, Obama, Murcielaguín y Rodolfo.

Un día, ELLA hizo la gracia de "voy a tirar a Timón por la ventana" y me llevé un susto de muerte, pero cuando repitió la broma hacía sol y decidí pasar un buen rato.

Ahora, soy yo el que pide a menudo que me suelten en el tejadillo.

Más de una vez, estando yo allí apareció Don Gato y eché a correr detrás de él, yéndome por los tejados a la par que ignoraba las voces de mis dueños.

El tejadillo tiene unas escaleras que dan a la terraza de una conocida cafetería de mi ciudad. ELLOS toman mucho el café en ese sitio (y en otros, están todo el día por la calle tirando el dinero y luego a mí me compran pienso de oferta) y ya alertaron a los camareros de que si me veían, los avisaran o me subieran de nuevo al tejadillo. ¡Humillante!


Atunsito se escapó al tejadillo el verano pasado y ÉL exclamó la ya famosa frase "perdimos a la gata", justo antes de echar a correr detrás de ella para sobornarla con salchichas.

Otra vez lo repitió y se llevó una sonora colleja de Rodolfo, que no estaba interesado en entablar ninguna amistad con ella.

El otro día, volvió a hacer la gracia, pero no se pudo resistir a una loncha de jamón de york de Campofrío y no duró ni cinco minutos prófuga.

Todos tenemos un precio.

Ñiaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa